domingo, 14 de diciembre de 2014

¡Yo bebo!



Dicen que he matado a un hombre.
No estoy segura de haber matado a alguien. 
Probablemente sea verdad,
Pero… ¡yo bebo!


Dicen que fue en un apartamento
de la calle B.
Que lo envenené. 
Otros dice que fue con la navaja de afeitar.
Y otros, 
los que más desean verme caer,
dicen que ambas cosas. 
Que primero lo envenené
y luego usé la navaja. 
Eso no tiene sentido, pienso,
pero también pienso
que probablemente sea cierto.
Pierdo el control cuando bebo. 


Dicen que tenía familia. 
Dos niñas. 
Y que las niñas lloran imparablemente.
Sus enemigos dicen que después de todo,
eso se saca por andar de putas.
Yo no soy una puta, pienso,
pero cuando bebo…
ya no sé lo que soy. 


Dicen que me darán al menos
veinte años de prisión. 
Que debo presentarme a juicio,
y que no hay manera en el Infierno
de que me salve. 
Me recomiendan huir,
o suicidarme. 
También dicen que si me declaro
insana mental,
si les digo que bebo,
y que cuando bebo... no sé lo que hago. 
Quizá con eso me den cinco años menos. 
O me manden al loquero. 


Dicen que moriré antes de cumplir la condena.
Tengo cuarenta y siete años. 
Pero dicen que en la cárcel no se bebe alcohol.
Y saben que sin alcohol, 
no alcanzaré a cumplir la condena. 
¡Yo bebo!
Dicen que moriré de tristeza. 
De tristeza no se muere nadie, pienso,
de tristeza se deja uno morir,
que es distinto. 


Dicen que me calle la boca,
que yo no he matado a nadie, 
que me calle la boca o me van a encerrar.
Pero yo estoy segura de haber matado.
Fue en un apartamento de la calle B. 
A un cerdo que me dio veinte pavos 
a cambio de...
chuparle el asunto. 
Se corrió en mi garganta y fui al sanitario
a enjuagarme la boca.
Allí tomé la navaja. 


Dicen que estoy alucinando.
Que si continuo alucinando me van a encerrar. 
Lo que no saben es que ya no me importa. 
Cuando una ha matado
ya no importa nada. 
Dicen que ya es suficiente. 
Que si continuo me van a quitar el vicio. 
Me quitarán la botella, pienso,
el vicio nunca. Ese nunca. ¡Yo bebo! 
Antes de eso me dejo morir, pienso. 


De tristeza. Porque, ¡yo bebo¡




8 comentarios:

  1. Miguel Angel Montoya15 de diciembre de 2014, 8:10

    Y es que cunado se tiene un amor tan pasional como el que se expresa con el Yo bebo la conciencia se encuentra nublada, donde el resto es solo circunstancia.

    ResponderEliminar
  2. Pensé que no se te daban los poemas, pero este es una cosa bella. Está genial !

    ResponderEliminar
  3. Muy bueno y real pa los k y las o

    ResponderEliminar
  4. Q historia me facino...

    ResponderEliminar
  5. AtishaDiana Beatriz Paredes16 de diciembre de 2014, 9:58

    Tremendo!!!

    ResponderEliminar
  6. muy largo...aburrido

    ResponderEliminar
  7. Para mi es un poema, tétrico pero al fin poema, de esos que te parten en dos ...pero detrás de todo tiene la belleza casi mística de las lapidas de los panteones...

    ResponderEliminar

Related Posts with Thumbnails

Derechos reservados.

Todos los textos de este sitio son de la autoría de quien los firma y están debidamente protegidos bajo la Ley Federal del Derecho de Autor. Para su reproducción total o parcial, favor de contactarse a: redaccion@whiskyenlasrocas.com