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Blog autobiográfico." Cuando escribo no pienso en el lector. Olvido que no todos somos cerdos. Ese es mi gran error. Y el de ellos." Martin Petrozza.

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domingo, 4 de diciembre de 2011

Dante ha engañado a su muer, ¿por qué lo ha hecho?



Dante ha engañado a su mujer. Y no hablo de Dante el de los tercetos italianos, sino de Dante, un tío como tú o como yo; aunque más probablemente como yo. Ha engañado a su mujer y es lo que, curiosamente, nos atañe el día de hoy. ¿Por qué lo ha hecho? Principalmente, porque ha podido. En resumen, esa ha sido la causa del efecto. Una oportunidad. Que es más o menos, siempre, el motivo y el primero paso de todo. 

 Hablar de todo esto me abruma, pues de no ser porque Dante tuvo el infortunio de nacer y crecer en una ciudad occidental, el asunto carecería de todo sentido. Si Dante hubiese nacido, por ejemplo, en alguna comunidad Hindú, a ninguno le pasaría siquiera por la cabeza discutir la situación. Hasta aquí, Dante es un desafortunado. 

 Sin embargo, la mujer de Dante considera que Dante debe sufrir aún más. Pagar el delito moral con el alma, y arrastrarse, y sufrir, sufrir, sufrir. Tanto como ha sufrido ella. Porque, increíblemente, la mujer de Dante ha sufrido con la infidelidad de su marido. ¿Por qué ha sufrido? Antes que nada, porque peca del mismo mal que Dante: haberse criado en una ciudad del Occidente. Para ella, Dante debería ser separado de sus cojones. Y es que, en Occidente, ser descojonado es lo peor que le puede pasar a uno. En Oriente no, en aquella comunidad Hindú que nos sirve de ejemplo, algunos críos son despojados de su virilidad, a punta de navaja, en rituales y festividades divinas. Son eunucos. Y son sagrados, y poseen poderes sobrenaturales, y se les respeta. Aquí (en Occidente) nadie respetaría a un… vamos, aquí aquello no tiene nombre. Es algo impensable. Hasta este punto, Dante es desafortunado, y más le valía no haber nacido en Occidente. 

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 El Presidente de algún país occidental, visita con su mujer una granja particularmente rica, tras recibir insistentes invitaciones por parte del dueño, que planea proponer un negocio al Presidente. Una vez en la granja, el dueño les pasea por ella, y llegados al gallinero, la mujer mira a un gallo y le pide al guía que por favor, le haga saber a su marido (el Presidente) que ese gallo hace el amor todos los días. El guía, que es el dueño de la granja, apenadísimo, le comenta al presidente lo que la Primera dama le ha pedido. En respuesta, el Presidente pregunta al dueño si eso verdad. El dueño afirma, y luego pregunta el presidente si lo hace siempre con la misma gallina. El dueño mueve la cabeza negativamente, y el Presidente le pide que comente a su mujer aquello. 

 Dante no conoce el cuento del Presidente y las gallinas, así que ante las reclamaciones de su mujer, enmudece. Por un lado se siente fatal, al tiempo que por otro, no siente la menor culpa, y piensa que cualquiera en su lugar… 

 Schopenhauer explica que el hombre, aunque más específicamente el macho de cualquier especie, es proclive a la poligamia (aunque la poligamia únicamente podría aplicarse al hombre), y la mujer, o la hembra de cualquier especie, tiende a la monogamia. Sin embargo, el último enunciado es equívoco, pues la mujer también se siente inclinada a cambiar de pareja en pro de la conservación y la mejora de la especie. Esto, lo explica de la siguiente manera: el hombre, en un periodo de nueve meses, es capaz de reproducirse muchas veces, en cuanto que la mujer, sólo una. En los animales, un solo semental es necesario para preñar a toda una manada. Y este semental es elegido por la sociedad animal, o por las hembras de esta sociedad, de acuerdo a sus mejores aptitudes reproductivas. Entre ellas la salud y la fuerza. Así, hay algunos hombres a los que se les debería prohibir reproducirse. A los enfermos y a los débiles.  Hasta aquí, a Dante le hubiese sido mejor ser un caballo. 

 La mujer de Dante comienza por marcharse de casa. No desea saber nada más de su marido. Y Dante, que no conoce a Schopenhauer, encuentra, hasta cierto punto, natural la actitud de su mujer. La deja ir. Aunque le duele en lo más profundo de su alma, le ayuda a empacar las maletas que pondrán fin a su relación. 

 Pero volvamos a la causa del efecto. Dante engeñó a su mujer, porque pudo, pero… ¿qué podemos decir de Sheyla, la amante de Dante? Sehyla es una mujer de veinticinco años que siempre se ha considerado una mujer inteligente, libre y ambiciosa. ¿Por qué ha elegido a Dante? Socialmente le ha elegido porque Dante es el Vicepresidente de la compañía para la que trabajan, lo que equivale a decir que gana más de sesenta mil pavos al mes. Esto bastaría para justificar las acciones seductivas de Sheyla, pero la ciencia, nos diría algo más. Lo ha elegido porque esos sesenta mil pavos o más significan un buen sustento para la vida; cuestión de supervivencia, y un futuro asegurado para la cría, en caso de procrear. ¿Y Dante?, ¿acaso ha elegido a Sheyla de algún modo?, ¿o es verdad que se acostó con ella sólo porque pudo?  Continuando sobre la línea científica, Sheyla es una mujer de caderas anchas y pechos grandes. Es decir, una hembra apta para dar a luz, y alimentar al producto. Aunque es cierto también que es muy guapa. También es verdad que Sheyla no es la única mujer en la oficina que ha intentado ligar al Vicepresidente Dante. Ni tampoco es la única mujer guapa que lo ha intentado. El caso Dante es un caso social y científico. Es un caso animal, y Dante ha sido víctima de toda su bestialidad, y de sus bajos instintos. 

 Pero Dante no conoce nada de ciencia, y le ruega por última vez a su mujer que se detenga. Se dice arrepentido, acepta su culpa; de verdad acepta su culpa, y promete que en adelante no ocurrirá de nuevo. Le propone cambiar de empleo, para no mirar nunca más a Sheyla, y si es necesario, cambiar de ciudad (a otra ciudad occidental). La mujer de Dante no acepta. Está decidida. ¿Qué la hace estar tan decidida? Primeramente, el orgullo. Es básicamente el orgullo, el origen de todo mal. Desde Adán y Eva, el orgullo nos ha metido en más problemas de los que ha resuelto. La mujer de Dante piensa que es inadmisible, que han manchado su orgullo, y que sería una debilidad flaquear y perdonar. Esto no quiere decir que no sienta, en lo más profundo de su ser, el deseo de perdonar. En todo caso, ¿qué significa realmente un polvo extramarital? Ella podría olvidarlo, pero… ¿y todo el mundo?, ¿todo el mundo podría olvidarlo? No. Sheyla no lo olvidara jamás, una jamás olvida sus victorias, piensa la mujer de Dante, ni lo olvidarán todos en la oficina (el rumor de la infidelidad de  Dante se propagó como la peste). ¿Con qué cara se presentaría en adelante la mujer de Dante a la oficina? Y los amigos, con los que Dante ha llorado su desdicha, ¿podrían olvidarlo?, ¿serían capaces de comprender por qué ella se ha quedado a su lado a pesar de… También están los familiares. Ella misma se lo ha contado a su madre. ¿Cómo explicaría a su madre que le ha perdonado, cuando su misma madre se divorció de su marido por una causa semejante?  La decisión está tomada, y debe llevarse a cabo a pesar de todas las lágrimas. 

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La mujer de Dante ha rentado un pequeño apartamento donde planea rehacer su vida. Una vez instalada, se recuesta en la nueva cama individual que ha comprado. La ha comprado así porque cree que eso es lo correcto, pues no tienen pensado vincularse con algún otro hombre. Vivirá del dinero de su madre, que es mucho dinero, y posteriormente, del dinero que Dante se vea obligado a destinarle, como le aconsejó un abogado experto en casos de divorcio por infidelidad. 

 Ha pasado un mes desde que abandonó a su marido, y en ocasiones se pregunta si verdaderamente fue lo mejor. En ocasiones le extraña, se pregunta qué estará haciendo Dante. Sin embargo recuerda a la puta de Sheyla, e imagina que probablemente esté con ella. Ahora que Dante es libre

 Por su parte, Dante no deja de pensar en su mujer. Siente el vehemente deseo de telefonearla, pero sabe que no cogerá la llamada. Es muy orgullosa, lo sabe, e incluso, al principio de su relación, hace ya más de nueve años, se enamoró de ella precisamente por eso. Lo consideró un signo de fortaleza, y él amaba a esa fuerte y atractiva mujer. Ahora no piensa lo mismo. Ahora piensa que su mujer ha sido bastante tonta al dejarse llevar por un enojo al grado del divorcio, y todo por una mujer (Sheyla) que ni siquiera vale la pena. Ahora Sheyla sale con Steven, otro de los vicepresidentes de la compañía. Sehyla ha dejado a Dante so pretexto del escándalo. Le ha dicho que lo mejor será que no se vuelvan a ver, para evitarle problemas. Como si fuera tan fácil, piensa Dante. También piensa que ha perdido todo por un par de tetas. Al menos, eran más grandes que las de su mujer, piensa sin remedio, y sin consuelo.

4

Dante está de luto. Se ha propuesto no acostarse con nadie en lo que resta de sus días. Se ha propuesto reconquistar a su mujer, y arreglar sus problemas. Se ha decidido a telefonearla. Lo hace. Y para sorpresa suya, su mujer coge la llamada. La saluda, le cuenta las nuevas en el trabajo, bromea, ríe, se muestra natural, y al final le dice que la extraña y la invita a cenar esta misma noche. La mujer de Dante, sin embargo, sólo habla de pensiones y de aspectos legales que al parecer, le apremian. Dante no desea discutir. Le dice que no se preocupe, que está dispuesto a hacerse cargo de su manutención sin necesidad de abogados. Pero su mujer es necia y se empeña en hacer las cosas bien. Enfatiza la frase hacer las cosas bien. Dante siente un pinchazo en el hígado. Si al menos tuviera algo que reclamar a su mujer, la mínima cosa… pero su mujer siempre hizo las cosas bien. Al final la mujer de Dante acepta la invitación a cenar.

 Dante se ducha y se perfuma, se arregla con la emoción perdida hace mucho tiempo, y acude puntual al restaurante donde se citaron, y donde se siente terriblemente traicionado al mirar que su mujer llega con otro hombre. Un abogado. La cena romántica que planeó termina siendo una cena de acuerdos legales, y ni uno sólo le beneficia. En ellos se compromete a pagar pensión vitalicia, o hasta que su mujer comience a vivir con otro hombre, dice el abogado y a Dante se le revuelve el estómago con la sola idea de que su mujer encuentre a otro hombre. Por primera vez, se da cuenta de la posibilidad de esto, y se da cuenta de que es una posibilidad real, y casi un hecho. Su mujer tiene cuarenta y dos años, y no ha perdido uno solo de sus encantos. Otra posibilidad le exime de la pensión: que Dante pierda su empleo. Hasta aquí, a Dante le convendría más ser un eunuco hindú y sin empleo. Sería más dichoso y más feliz sin ese par de cojones que le han metido en este mal rollo. 

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Los años han pasado, al menos tres, y la actitud de Dante no se ha movido un milímetro. Continúa en su eterno luto sexual, y en la tarea de reconquistar a su mujer. Tarea que le ha costado el puesto de Vicepresidente. Le han degradado a la categoría de Gerente general, y es cuestión de tiempo para que lo echen definitivamente. No hace más que beber y hablar de su mujer, y maldecir a Sheyla. Pero de trabajo, nada. 

 Sheyla, la mujer libre y seductora, se ha casado. Sí, con Steven, y ahora ella es la Directora general de la empresa, y jefa de Dante. Lo que complica las cosas, ¿con que ganas va a trabajar Dante, bajo las órdenes de una putita que fue la causa de su tragedia? Antes dimitir que obedecer a aquella perra del Infierno, piensa. Gracias al Cielo, Sheyla no es su jefa directa, o no lo soportaría. En resumen: Dante se hunde. 

 Por el otro lado, la mujer de Dante sí que ha cambiado de opinión. Piensa que a los cuarenta y cinco años una mujer aún tiene el derecho a recomenzar. Se mira en el espejo. La carne sigue en su lugar, aunque no por mucho tiempo. Más vale darse prisa, piensa, y comienza una carrera seductiva impecable. Sin saberlo, se apega a toda su animalidad. Sale con cuanto hombre tiene a su alcance, en una búsqueda desesperada, en una selección sexual, natural y despiadada. Schopenhauer le hubiese dado la razón, y el beneplácito. Aunque también es cierto que Schopenhauer era famoso por vivir contrario a sus filosofías. Pregonaba el suicidio con la misma intensidad que desaprobaba a los suicidas. Pero todo esto a la mujer de Dante no le preocupa porque ella tampoco ha leído a Schopenhauer. 

 Bueno, como ya dijimos, la mujer de Dante no ha leído a Schopenhauer. Lo que sí ha leído en los últimos dos años, es un montón de libracos sobre las mujeres cabronas, sobre cómo conquistar hombres despiadadamente, sobre cómo manipular a las personas, y sobre cómo volverse rico en dos semanas a costa de la dignidad. En esto último no se pierde mucho, pues, ¿qué dignidad puede tener alguien que lee ese tipo de cosas? 

 En estos libros aprendió que no debe ceder. Que no debe dejar descansar a Dante, y seguir cobrando la pensión de las dos terceras partes del sueldo de su exmarido, que cada vez representan menos dinero (con los descensos de Dante), y al mismo tiempo, no debe cesar en la búsqueda de un nuevo hombre. Legalmente, le aconsejan no casarse con este nuevo hombre hasta no tenerlo bien cogido de los cojones, y no irse a vivir con él, pues perdería la pensión alimenticia de que ya tiene. 

 Así, la mujer de Dante, aconsejada por los manuales de riqueza inmediata, monta un pequeña empresa de bisutería importada desde China (un país oriental, curiosamente). Hace traer contenedores llenos de esa cosa, e instala islas en los centros comerciales, donde la bisutería de a centavo, es vendida por gente sin estudios a precios bajos comparados con los precios del mercado nacional, y esto, representando ganancias exorbitantes. 

 Al mismo tiempo, se acuesta con otros empresarios de baja calaña, uno, dueño de un lote de coches usados que se enriqueció en los noventas con la venta de coches comprados a las aseguradoras, coches que sufrieron terribles siniestros, y reparados maravillosamente por su colega y socio, un mecánico (en aquella época de poca monta) con mucha ambición.

 Sumados los ingresos de la mujer de Dante; la pensión de su exmarido, las ganancias de la bisutería china, y la mensualidad que ha sacado (gracias al libro ¿Por qué los hombres aman a las cabronas?) a este empresario de los coches, ascienden a más de trescientos mil pavos mensuales.  

 En resumen: mientras Dante se hunde, ella sale a flote.  ¿Quién es la verdadera culpable de la desgracia de Dante? Quizá, Dante mismo, pero… vamos… ¿Dante qué culpa tiene de haber nació en un sociedad que cree en la monogamia, cuando la monogamia es antinatural? Hasta aquí, a Dante le valdría más no haber nacido. 





26 comentarios:

  1. Alejandro Toribio Sánchez6 de diciembre de 2011, 10:06

    excelente

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  2. Me ha encantado, a veces es un poco irreverente, pero es el leguaje que utilizan muchos jóvenes.

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  3. Gloria Isabel García6 de diciembre de 2011, 21:56

    Si ha engañadoo porque a podido, as'i que su esposa,no es solo cornuda sino también idiota ,por que de alguna forma colaboro para que el pudiera hacerlo -- No sera que ha podido por que es simplemente un inmaduro .

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  4. Muy bueno! Gracias por compartirlo

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  5. Fabian Marcelo Fernandez6 de diciembre de 2011, 22:07

    buenooooooooo

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  6. Angélica María González6 de diciembre de 2011, 22:10

    Excelente

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  7. AALFREDO ENRIQUE PIZARRO6 de diciembre de 2011, 22:11

    CREO QUE PORQUE SU ESPOSA YA PRIMABA MAS LA "SEGURIDAD" QUE LA "LIBERTAD"

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  8. AALFREDO ENRIQUE PIZARRO6 de diciembre de 2011, 22:13

    BUENO TODO LO DEMAS ES LA JUSTIFICACION DEL ECHO, QUE AL FINAL DEJA A DANTE CON EL VACIO POR DELANTE

    LO QUE LO MATA A DANTE ES SU PROPIA CONTRADICCION INTERNA, O ¿ AQUIEN ENGAÑO VERDADERAMENTE A SU ESPOSA O A EL MISMO Y SUS VALORES Y COMPROMISOS? Y A QUIEN QUIERE ENGAÑAR LA ESPOSA CON UNA MORALINA "INCORRUPTIBLE, QUE DEJA DE LADO "TODO EL "AMOR" POFESADO, POR "CIERTA" "SEGURIDAD" DE FUTURO. TAMBIEN PUEDEN HACERSE GAY AMBOS Y CON ESO SALVAR SUS CONCIENCIAS, Y ESTAR A LA MODA, HAAA EL DESEO LA COMPULSION SEXUAL Y LA INTENCION HUMANA

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  9. Maravilloso texto. Me envolví en su lectura sin pestañear. Nuestra cultura lo determina todo, sin duda...es muy fuerte, no podemos ir contra ella aunque si vamos cambiando el eje visual, l podemos llegar a comprender el daño y los inconvenientes que esto nos causa, pese a ello inevitablemente procederemos como los protagonistas del relato ( con variantes y según el caso, claro está )

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  10. Eduardo M. García Gutiérrez6 de diciembre de 2011, 22:17

    Me gusta, basta que alguien quiera y que tenga una oportunidad, para que suceda cualquier cosa.

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  11. Edith Lucía Carmona Pérez6 de diciembre de 2011, 22:34

    he leido la historia de ese tal Dante, y yo la pregunta que me hago es, por que despues de que una persona es engañada de la manera mas vil, puede tener la capacidad de perdonar ese engaño??? a caso la costumbre puede mas que el orgullo??? puede ser que el orgullo no exista en casos como esste??? por que alguien que dice amar puede hacer tanto daño??? es cieerto que es mas fácil perdonar que olvidar??? bueno todo esto viene a colación por una historia similar que he vivido muy de cerca y que no logro entender.......... tal vez alguien tenga la respuesta a tooooodas esas interrogantes que me atormentan día tras día

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  12. En el texto se tacha al orgullo como un vicio, y lo es. El orgullo es negativo. El orgullo es equívoco y mal interpretado todo el tiempo. También se lee que en un caso de infidelidad, no hay nada que perdonar, porque no hay pecado. Es cuestion de perspectiva, cultural, en el caso del texto. Así que respondiendoa tus preguntas: 1. Que alguien sea capaz de perdonar un engaño, no es sorprendente, lo sorprendente es que alguien no sea capaz de perdonar una nadería como esta. 2. Sí, desgraciadamente el orgullo existe en casos como este y es lo que hace que todo sea una mierda. 3. Alguien que dice amar, no es alguien que ame. Hay una diferencia entre decir y hacer. 4. No, es más fácil olvidar que perdonar, debido a la semilla del orgullo que llevabos dentro, y que nos ha metido la sociedad (entre otras cosas).

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  13. Edith Lucía Carmona Pérez6 de diciembre de 2011, 22:52

    jajajaja gracias pero en mi caso el engañado perdono, y eso que se quejaba de una vida llena de humillaciones al lado de una persona baja y traicionera, asi que en este caso el orgullo no importó, dijo amar y no era cierto, bueno si, amaba pero a la engañadora, y entonces???? debemos tomar las cosas tan naturales??? el engaño es algo usual, pero se debe hacer costumbre??? y entonces por que alguien es capaz de hasta matar por una infidelidad????

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  14. Sobre por qué alguien es capaz de matar por una infidelidad, el Marqués de Sade dijo que los celos son producto de un ego débil. Y no son, como se cree, un signo de amor. Pues, muchas se prefiere la muerte del ser supuestamente amado, antes la infidelidad. ¿Cómo puedes amar a alguien, y preferir su muerte antes que su felicidad (sentimental o física) con otro?

    Sí. Debemos tomas las cosas tan naturales. Hemos dejado de tomar las cosas tan naturales desde hace mucho tiempo, y vivimos traumados, asustados, conflictuados, etc.

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  15. Edith Lucía Carmona Pérez6 de diciembre de 2011, 23:29

    ps si, tomamos la infidelidad como algo tan natural pero entre comillas, ya que volvemos a lo mismo, el orgullo no nos deja, y como siempre lo he pensado a la mera hora el orgullo es PENDEJO con el orgullo no se hace nada, mas que entorpecer nuestro proceder, pero entonces que nos motiva a olvidar????

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  16. ¿A olvidar? No creo que se olvide. ¿A perdonar?, quizá. Y supongo que el motivo cambia según las circunstancias y las personas. Algunos podrían ser: miedo, amor, inseguridad, masoquismo, madurez, etc. Pueden ser motivos positivos, o negativos.

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  17. Edith Lucía Carmona Pérez6 de diciembre de 2011, 23:30

    ps gracias toooodas sus opiniones me dejan mucho que pensar, y me confirman que no estoy tan equivocada, una infidelidad se perdona, pero no se olvida, aguantamos mucho por "amor" y si tenemos oportunidad tambien somos infieles......

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  18. Como ya lo han dicho, todo lo que jode la cosa es el orgullo, y talvez el sentimiento de propiedad, cabe señalar que todo es parte de ese EGO sobrevaluado o pobre, segun el individuo. Basta con analizar nuestras acciones, a la primera oportunidad cometemos infidelidad (y no significa que no amemos a la pareja formal) sin embargo, el solo hecho de pensar que nos engañen es intolerable y para algunos inperdonable. Claro que mucho influye la educacion costumbrista, pero tambien influye tu propia capacidad para cambiar de opinion. Para mi, la infidelidad no existe, es algo muy abstracto, al final solo se limita al acto sexual clandestino, y aun cuando sobrepasa estos limites y tu pareja se "enamora" de otro. Debemos castigar el libre albedrío de una persona?...

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  19. Martín. Estás sufriendo algo conocido como la angustia de las influencias. Yo también, calro, que no soy nadie. Lees a Shakespeare y escribes como Shakespeare. Lees a Thomar Berharndt y escribes como él. Lees a Hou relato esuellebecq y escribes como él. Lees a Cortázar y más. Creo, modestamente, que la cultura es algo que utilizas sin querer, sin darte cuenta de que la estás utilizando. Yo soy un ignorante. Tú tienes talento y perseverancia.
    Tu relato es bueno. Experimental. Pero bueno.
    Un abrazo.

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  20. Martín publica de nuevo. Sigue con sus experimentos. No todos son brillantes. Todos son valiosos. Este merece ser leido porque creo que Martín crece, el cabrón, mucho más rápido de lo que lo hacemos los demás. Enhorabuena!!

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  21. Me encanto; el ritmo, la ironía, lo absurdo que te lleva, te atrapa, te marea te golpea (con toda su verdad) te sienta y te deja pensando que verdaderamente TODO es cuestión de geografía; es como ir trenzando un poste con muchos listones, podrías perderte, pero si lo haces bien el resultado es muy satisfactorio! Me gusta esta nueva forma tuya de narrar.

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  22. Es un buen texto, la idea no es mala pero un buen consejo no le cae mal a nadie, al final los mejores consejos no son los que te dicen que bueno eres, sino que tan malo llegas a ser… Si vas a escribir una narrativa, comedia, irónica, novela, acida, bukowskiana en donde tu acides agrediera a cualquier estomago… te recomiendo una linda conjunción de palabras #recursos literarios” quizá no la conozcas tan a fondo o quizá sí, al final todo depende de lo que tú quieras, puedes hacer caso a los buenos comentarios o hacer caso a los que te ayudan…

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  23. buena lectura con una muy buena referencia a una realidad bastante comun q t hace leerlo hasta el final.

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