viernes, 7 de mayo de 2010

Whisky en las rocas: MIEDOS

Vamos a dedicar este post para hablar sobre los autores de Whisky en las rocas. El tema es: Miedos. ¿A qué le tienen miedo Petrozza, Abdul y Vero Pinciotti?

MARTIN PETROZZA.

1.    Ser pillado desnudo por un temblor.


 Siempre tuve miedo que un temblor me agarrara desnudo. En la ducha me pasaba por la cabeza 1985 y calculaba cuántas personas pudieron haber estado haciéndolo, o  en la ducha o algo. Mis cálculos eran proporcionalmente directos al miedo. No tenía una sola base pero yo calculaba que eran más de los que imaginaba aunque menos de los que creía. De todos modos pensaba que algún día me podía pasar a mí. No todos los días tiembla pero todos los días me ducho. Y algunos días lo hago. Y por las noches duermo desnudo. Dejaba mis ropas en el suelo, junto a la cama. Dejaba los zapatos en posición. Tenía pavor a ser pillado desnudo por un temblor.



2.    Extraterrestres.

 Por 1993 se soltó una ola de abducciones y platillos voladores. Por todas partes se hablaba de puñeteros seres del espacio. La gente desarrolló la extraña habilidad de vislumbrar objetos voladores jodidamente no identificados. Se les veía aparecer en Arizona, Texas, Yucatán, Washington, Australia. Incluso se reportaron algunas apariciones en México. La cosa llegó tan lejos que yo juraba haber visto naves espaciales en el cielo en la esquina de Eduardo Molina y Circuito Interior. Luego dijeron que eran globos metálicos de gas soltados por monjas de un convento cercano para celebrar no sé qué mierda de Dios. Claro yo no creí la patraña de los globos. Estaba convencido. Tenía la certeza de la existencia de jodidos seres del espacio que vigilan el planeta y abducen gente y le hacen pruebas en los ojos y en el culo.  Tenía un terrible miedo a ser raptado. Tuve pesadillas. Muchas pesadillas. Luego sacaron Fuego en el cielo, la película. ¡Basada en una historia real! Yo ya no podía dormir. Me aterrorizaban las caras langostinas de los hijoputa extraterrestres. Y me daba pavor la música que siempre acompaña sus apariciones hollywoodenses. Y sobre todo me daba miedo la sonda anal. Era un terror constante. Me sentía vigilado y con el ano tan vulnerable.


3.    Payasos.

 Hay un ser emblemático que en la edad media era la hostia. Representaba la estulticia humana y era la única persona licenciada para satirizar en presencia del Rey. Irónico, cínico, filósofo, acabó ridiculizado y menospreciado. Se le colocó una nariz roja en forma de bola y enormes zapatos. Terminó contando chistes a párvulos o a borrachos en bares de poca monta. Me refiero, claro, al payaso. Yo no tenía problemas con los payasos sino hasta 1990. Cuando a Tommy Lee Wallace y a Jim Green se les ocurrió lanzar su estúpida película It. Basada en un puñetero libro de Stephen King. Trata de un condenado payaso, encarnación del mal, que mariconamente se mete con la vida de siete niños asustadizos. El muy cabrón les hace la vida imposible hasta que ya no recuerdo cómo, los críos logran acabar con él. Claro que así no suena la gran cosa. Pero desde el día en miré aquella mierda de película no puedo mirar un payaso sin sentir repulsión y terror y angustia y ganas de patearle el culo y echarme a correr. Porque no pienso quedara ver qué sucede si le pateo el culo. Sus caras pintadas son hipnóticas y malévolas. Añoro a los payasos de antaño, sabios y aforísticos.


ABDUL AL-HAZRED.

1. Gatos.

  A la edad de siete años un gato se me lanzó a la cara. Creo que todo queda bastante claro.


2. Balones y pelotas.

  Antiguamente aceptar mi temor a los balones me daba miedo. Con el tiempo he dejado de temer a los balones pero el temor a reconocer que alguna vez les tuve miedo es más grande que cualquier balón. Nunca fui bueno para los deportes. Los balones eran para mí, balas de cañón. Los chicos lo sabían y me lanzaban balones a la cara. Nunca me gustó jugar soccer. Mucho menos futbol. Yo en verdad era un imán de balones y pelotas. Eso hizo la primaria tortuosa.



3. El rechazo de Marisol. 

 Marisol fue una niña encantadora que me robó el corazón a los doce. Mi Beatriz. En realidad fue mi Beatriz. Nunca le dije lo enamorado que estaba de ella. Recuerdo que una vez me saludó de lejos y bueno... eso no detonó una Vita Nova, ni una Divina Comedia, pero sí algún poemínimo. ¡Y el temor a ser rechazado por la musa inspiradora era tan terrible! Por eso no le dije nada.



4. Quedar atrapado en el tiempo.

 Esto puede parece pueril o estulto pero yo en verdad tenía miedo a quedar atrapado en el tiempo. Mejor dicho, a estar atrapado en el tiempo. Me leía demasiados libros y no sé si por sugestión, me pasaba muy seguido aquel fenómeno mental denominado Deja Vu. En el que uno siente que lo vivido en determinado momento, fue vivido ya alguna vez. Y me aterrorizaba estar repitiéndome una y otra vez al infinito y no saberlo. ¿Y si llevo mil años saludando a tía Sarita en la mejilla los 25 de abril de 1996? Pensaba. ¿O una eternidad?






5. Morir de una infección estomacal.

 Por ningún motivo como tacos en la esquina. Me da miedo morir de una infección provocada por la bacteria. Sobretodo me da miedo morir por la culpa de una persona que no tiene el cuidado higiénico suficiente al preparar alimentos que vende. Tampoco como caldos de gallina, ni quesadillas, ni nada que se venda en la calle. Sólo como sanamente . Incluso me dan miedo los lugares decentes. Uno nunca sabe. 



VERÓNICA PINCIOTTI.  


1.  Ladrón en casa.

 Siempre he tenido miedo a que un ladrón entre a casa y mate a mi padre. Claro que también temo me mate a mí. Pero sobretodo temo por la seguridad de mi padre. Me asusta la vulnerabilidad de la noche. Es como si en la noche, o mejor dicho, durante el sueño, todo pudiera pasar. Me aterra la idea de encontrar al Sr. Pinciotti atado y amordazado por algún criminal. Aunque en este caso tendrían que ser al menos dos criminales. El Sr. Pinciotti es grande y fuerte. Cada que escucho un ruido que me despierta, lo primero que me viene a la cabeza es que alguien ha entrado a casa y va armado. El Sr. Pinciotti es de los que guardan un arma cerca de sí a la hora de dormir. Pero también es de los que duerme como tronco. No sé. Quizá me vino el miedo de alguna película. 



2.  Perder la memoria.

 A los diecinueve años leí el libro Mi ultimo suspiro, de Luis Buñuel. Allí en algún lado narra la amnesia retrógrada de su madre y cómo ésta se convierte en un ser sin recuerdos. Me aterra la idea de no tener recuerdos porque los recuerdos son casi todo lo que poseemos.  O todo. No tener memoria es como ser imbécil. ¡Y eso me aterra! A veces, cuando no puedo recordar algo, me pregunto ¿estaré perdiendo la memoria? Sé que no pero siempre me lo pregunto y me acuerdo de la madre de Buñuel. 



3.  Embarazo.

 Estoy convencida que yo no nací para ser madre. No sólo no nací para ser madre, sino que me asusta y me paraliza la idea de procrear. Supongo que no es normal. Supongo que algún trauma he de tener, y bueno, eso es algo que aún no descubro. Hasta ahora sólo sé que me aterroriza la idea de parir. Y la idea de criar. No soporto ver mujeres embarazadas. No soporto la idea de que una se embarace tan joven. La mayoría de los embarazos suceden sin ser planeados y me da tanto asco. Supongo que soy una mujer desnaturalizada, pero no puedo evitarlo. Soy demasiado egoísta como para tener un hijo. 



4. Morir electrocutada.

 Antes de los diez años acostumbraba meterme a la bañera con un sin fin de juguetes, entre ellos, la secadora de pelo y un walkman. Luego miré en las noticias amarillistas que un chico murió electrocutado porque su hermano menor dejó conectado un radio en la ducha. Al pisar el charco de agua en la ducha, murió electrocutado. Entonces me vino el temor a morir de esa manera y dejé de meter juguetes. Dejé de meter cosas eléctricas al baño pero no desapareció el temor. Ahora era un miedo constante y me ponía nerviosa incluso, que el contacto eléctrico estuviese tan cerca de la bañera. Me preguntaba si podía ocurrir que con una gota de agua se me viniera encima un rayo. Creo que no. Pero eso aún me pone MUY nerviosa. 


13 comentarios:

  1. Jajajajaja yo también vi eso y me traumó!!

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  2. A mí también me daban miedo los extratrerrestres. son horribles!! =)

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  3. interesante tema... y tal vez no le damos la importancia que nuestros miedos tienen en nuestras vidas, y me gustan las respuestas, digo, en la medida en que a uno le pueden gustar los miedos de los demàs

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  4. El miedo a quedar atrapado en el tiempo es genial. ¿De verdad sientes miedo a estar atrapado en el tiempo? Ve a ver un psicólogo, Abdul.

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  5. Esa película de Eso traumó a mucha gente entre ellos yo también. Te entiendo.

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  6. A huevo pinche payaso Eso es la neta!! a mi tambièn me dan miedo los payasos.

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  7. me uno a ustedes, el payaso eso es el mas malo y horrible de todos los payasos.

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  8. Está muy bueno el blog que sugieres. Gracias por invitarme.
    Leí tus miedos y realmente el que tienes a los temblores y tu posible desnudo me pareció interesante. Nunca lo habría pensado!! Será que en mi país no hay temblores... El de quedarse en el tiempo puede ser más terrible que cualquiera de los otros!!!!!!!!! Cuídate.

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  9. No maa ese payaso si da miedo. yo tambien vilapelicula

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  10. Yo quisiera poder dormir como el señor Pinciotti; no con un arma cerca de mí, sino como un tronco. Hace años que no logro dormir bien y no sé qué miedo me lo impide. Creo que tengo miedo de descubrir ese miedo.

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  11. jajaj eso el payaso!!!! si que da miedo!! yo me traume cuando salio la pelicula!! te comprendo hermano!!

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  12. Si el payaso es el macabron!

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