miércoles, 7 de abril de 2010

Sally y Penny


AudioTexto



Tenía la lengua de está jeba hasta la campana. Estaba borracha y me besaba hasta la campana porque quería darle celos a un tío. A mí me daba igual. Me besaba y me besaba y a mí me daba igual.  Lo malo era que yo a veces quería darme una bocanada de cigarro y no podía porque tenía a esta tía colgada. O quería darme un trago. Me estaba utilizando. Habíamos bebido toda la tarde. Quiero decir que habíamos bebido lo suficiente para que a ella no le importara. Ni a mí. Ni a su ex. Nos besábamos frente a él y no  le importaba. Era un tío como los tíos deben ser. Y pensaba: con que así es como se siente. No es la gran cosa. Algunas tías me han gritado: ¡me utilizaste! Y yo sentía pena por ellas. Pero no es la gran cosa. De alguna manera él lo sabía. No lo puedo asegurar pero sospecho que de alguna manera Frank lo sabía. 

    La cosa sucedió más o menos así:

    Sally y Penny llevaban toda la mañana bebiendo en el apartamento de Sally y me invitaron a unirme. Yo nunca había ido al apartamento de Sally pero me dijo cómo llegar y llegué con una botella de tinto en la mano. No era un gran tinto pero era barato y pegaba y eso lo hacía bueno para mí. Era la primera vez que me encontraba con estás tías. Sally era estudiante de psicología y estaba loca como la mayoría de los estudiantes de psicología. Tenía un bello apartamento amueblado con cervezas y estragos de viejas farras. También tenía cuadros de Dalí, Edvard Munch, Magritte y otros colgados en la pared. Eran copias hechas por ella pero eran buenos cuadros. Penny era más joven, de unos diecinueve y estudiaba canto; lo que significa que también estaba loca. 

    Me senté en el suelo y encendí un cigarrillo. Pasé la caja de cigarros a Penny y encendió uno también. Hablamos de cosas. De Freud, Dalí, los surrealistas. Estuvimos bebiendo y hablando toda la tarde. Yo esperaba el momento de follar pero no se dio la cosa y me dije, bueno, no siempre se gana. La conversación era interesante y olvidé ponerme en plan vamos a follar. Y además no quería cagarla porque no tenía a dónde ir y allí se estaba bien. 

    Bebimos tinto y una piña colada que no sé de dónde coños salió. Estaba buena pero no era el momento de piña colada. Nunca es el momento de piña colada, mierda. Bebimos todo el tinto y toda la condenada piña. Terminamos todo y queríamos más. Yo no llevaba mucha plata. Yo nunca llevo mucha plata. Y ellas tampoco. Eso dijeron. Pero Sally dijo conozco una técnica y fuimos a la tienda departamental. Su técnica era robar. Buena técnica, pensé. Entramos a la tienda, cogimos el vino, Sally lo metió en tremenda bolsa y salimos. Fue sencillo. Como arrancar  manzanas de un árbol. Regresamos a pegarle al trago. ¡Sí, señor!

    Fumamos, bebimos y platicamos hasta  la madrugada. Fue a eso de la madrugada cuando Sally dijo algo de venir un tío o algo. Puede ser que lo haya dicho Penny, no estoy seguro. Es igual. Yo dije, pues vale, qué venga. Penny estaba algo nerviosa. Le dije qué pasa y dijo uno de los que viene es mi ex. Estaba muy nerviosa y nos lo dijo y le dijimos calma no pasa nada. 

    Frank, el tío ex de Penny resultó ser agradable. Trajo cerveza. Con eso ganó mi simpatía y pensé es un buen chico, no me sorprende que Penny ande colada por él. Y con Frank y la cerveza llegó Caos. Al otro tío le apodaban Caos y él decía es mi apellido y yo pensaba vete a la mierda, no puede ser. Pero quizá no era Caos sino otra cosa; un apellido, por ejemplo y yo estoy mal. Da igual. 

    Penny se sentó a mi lado y me contó el rollo: Frank solía salir con ella pero ahora no lo hacía e incluso pretendía hacerlo con Sally. Ya, pensé, eso pasa en todos lados. Y Penny estaba coladísima por Frank y le sorprendía sobremanera lo de Sally. Sally no tenía intensiones de acostarse con Frank así que era igual pero de todos modos jodía a Penny ver a Frank intentando follarse a Sally. Yo fumaba y escuchaba. Penny y yo estábamos sentados en un sillón doble y Frank, Caos y Sally en otro sillón; triple. Todos bebíamos y escuchábamos Pink Floyd. A todos les pasaba Pink Floy menos a mí. Sally y los otros tíos platicaban y yo escuchaba a Penny que no paraba de decir: no le importo. Y yo no paraba de decirle que quizá sí, un poco. Yo trataba de animarla porque lucía realmente afectada. Hasta llegué a pensar Frank hijo de puta. Pero luego recordé las cervezas y dije, no, Frank es un buen tío. 

    Ya me estaba aburriendo de los lamentos de Penny cuando lo soltó: hazte pasar por mi novio, o algo, dijo y yo dije, pues vale. No entendí muy bien. No pensé que eso involucrara su lengua en mis amígdalas. Entonces se me lanzó y ya no dejó de besarme. Hubiese estado bien pero no lo estaba. Cualquiera creería que estaba muerta por mí pero no. Estaba muerta por Frank. Yo me presté porque no tenían nada que hacer pero luego pensé entre besos: la estás cagando. Frank no tenía la culpa. Me estoy burlando de un tío inocente, pensé. No es culpable de no amar a Penny, mierda. Y además trajo cerveza, ¡coño! Y yo bebía de su cerveza y besaba a su ex novia o ex amante o lo que sea. De vez en vez Penny me soltaba y preguntaba: ¿le importa? Y yo miraba a Frank y no le importaba pero decía a Penny, sí, sí, un poco. Entonces me besaba con nuevos bríos. Entonces lo vi: estaba atrapado: no podía beber y besarla al mismo tiempo. ¡Y yo quería pasarlo bien!


Petrozza, M. Abril 2010

2 comentarios:

  1. Ese Frank es un buen tío, karajo! XD

    ResponderEliminar
  2. que chica esa sally, no lo puedo creer. Pero si, supongo que hay chicas asi. y jajaja la parte donde dices que no es la gran cosa de ser utilizado me encanto. =)

    ResponderEliminar

Related Posts with Thumbnails

Derechos reservados.

Todos los textos de este sitio son de la autoría de quien los firma y están debidamente protegidos bajo la Ley Federal del Derecho de Autor. Para su reproducción total o parcial, favor de contactarse a: redaccion@whiskyenlasrocas.com