Ya estoy harto
de que hablemos del amor;
de las mujeres.
¡El amor no existe!
coño,
y de las mujeres siempre es lo mismo…
Mejor hablemos…
de caracoles.
Los caracoles son simpáticos,
de colores varios,
y tamaños
¡Muy bellos!
Poema 26
Caracol: ¡molusco gasterópodo!
que giras las vísceras y escondes la cabeza,
¡maravilla de la evolución!
Llévame en tu montura y haz de tu concha mi hogar;
hogar del poeta ermitaño
acompañado de sal.
Refúgiame de la sociedad.
Cúbreme de mucus sabio y aleja de mí al mal
del insecto inocuo; el hombre social.
Lento pero seguro.
Poema 27
¡Muéstrame el camino al mar, caracola!
Gran sabio que echa la víscera fuera
y guarda la cabeza dentro.
¡El viaje es hacia dentro de uno mismo!
Baja el opérculo, caracola,
guárdame en la concha de sal.
¡Muéstrame el camino al mar, caracola!
¡El viaje es hacia dentro de uno mismo!
Poema 28
Caracol dulceacuícola cuidado.
No confundas el camino.
No hagas como hizo el primogénito
y cambies por un bocado tu reino.
Caracol dulceacuícola ten fe.
Algún día llegarás al mar.
Algún día sabrás la sal.
Y ese día querrás regresar.
Poema 29
Después de cuatro poemas
sobre caracoles,
lo supe:
¡son aburridos!
¡Dios bendiga
tanta puta!
¡Salud por ellas!
Petrozza, M. Marzo 2010.


No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada